domingo, 2 de febrero de 2014

A la mujer que amé.

Si algún día he de morir quizá, 
viviré sabiendo que tu historia y la mía...
jamás morirá,
porque al fin escrita está.

Vivir sin ti es una tortura;
pero morir sin haberte amado,
hubiese sido una verdadera locura.

No pude trascender a tu lado,
más para siempre aún estando sepultado,
viviré en las mentes de quienes lean lo que por ti he dejado.

Gracias a Dios que no morí,
cuando intenté cortar mis venas por ti;
sin haberlo dicho abiertamente para ti,
y para el resto de la humanidad desde aquí,
el país más hermoso que conocí.

"TE AMO sin dudarlo";
aunque pasen los días, los meses y los años,
sin poder estar a tu lado,
para poder demostrarlo.